5 cosas que cambié para disminuir mi impacto en el medio ambiente

Cambiar hábitos no es fácil pero la satisfacción es enorme. Les comparto mi experiencia integrando 5 nuevos hábitos en mi vida intentando ser más sustentable. Espero los inspire a intentar algunos y porfa mándenme sugerencias para seguir sumando más a esta lista.


Siempre he sido fiel al pensamiento que tenemos que hacer lo posible para minimizar nuestro impacto en el planeta pero sin llevarlo al grado que nos haga sentir incómodos. Otra manera de decirlo sería ayudar pero sin sufrir. Por ejemplo, me encantaría ser vegana — sé que es muy bueno para el planeta — pero si nunca más pudiera comer unos deliciosos taquitos al pastor, sufriría.


No tenemos porque ser tan drásticos, hay pequeños cambios que conforme más gente los incorpora en su vida tienen un mayor beneficio en el planeta. A continuación les dejo 5 cambios que hice para intentar ser más ecofriendly.

1. Cambié mi alimentación.


Cuando empezamos Winko, leí muchísimo sobre fuentes de proteína sustentables y aprendí que lo que más contamina es la carne. Los animales como las vacas necesitan muchísimos recursos (espacio, agua, alimento) para desarrollarse y contaminan mucho con sus flatulencias. Literal, puro metano.


Nuestro desayuno vegetariano: açaí bowls

Entonces, intenté volverme vegana pero no pude. Aun así encontré un equilibrio, 3 días a la semana somos vegetarianos en mi casa. Así los fines de semana puedo comer en casas de amigos que no tienen opciones vegetarianas sin problema y puedo seguir disfrutando de toda la comida que me encanta. Pero al final de la semana estoy consumiendo menos animal, por ende reduciendo mi huella de carbono y ahorrando porque la proteína animal siempre es lo más caro en mi lista del super.


2. No compro ropa nueva a menos de que lo necesite


Thrift shop en San Francisco

Hace un par de años me mudé a San Francisco y los departamentos son chiquititos así como el tamaño de sus closets. Tuve que hacer limpieza de mi guardarropa y con eso me di cuenta que tenía más que suficiente. Desde entonces cuando quiero comprarme algo busco primero en tiendas de segunda mano o thrift shops. El beneficio es que puede ser más barato y extiendo el tiempo de vida de las prendas sin contaminar más. La industria de la ropa es la segunda industria más contaminante en el mundo y además vestir vintage está de moda. Hay cosas como calzones que por obvias razones compro nuevos pero trato de que sea lo mínimo.




3. Cambié mi medio de transporte


Una foto que encontré de mi andando en bici

Esto es algo que varía dependiendo de la ciudad donde vivas pero en mi caso puedo moverme en bici o caminando a casi todas partes. Cuando tengo que moverme más lejos uso el transporte público o rento un coche. Aún así el 90% de mis trayectos son en bici o transporte público. Y además de reducir mi huella de carbono es una buena manera de incorporar ejercicio en mi día cuando uso la bicicleta o de aprovechar el tiempo leyendo mientras voy en el transporte público.


4. Adopté la cultura de DIY (o hazlo tu mismo)


Hice mi propio kombucha casero

Últimamente, al pasar mucho tiempo en casa he encontrado maneras súper fáciles de hacer mi propio yogurt, kombucha y pan. Además de ser super interesante, me encanta porque sólo necesitas mantener a los microorganismos en buenas condiciones y tienes para producir hasta que te hartes. El chiste es ir mejorando en cada intento hasta perfeccionar la receta. También he hecho algunos muebles reutilizando restos de madera que le dan un toque interesante a mi casa. La cultura hazlo tu mismo ayuda a reducir tu consumo de recipientes (menos contaminación) y también te hace sentir orgullosa de tus resultados.




5. Reduje mi consumo de contenedores de plástico


Shampoo en barra, jabón de cuerpo y de cara

Siempre me impresioné por la cantidad de plástico que producimos cuando me acabo un shampoo, gel de baño, detergente, etc. ¡De esos desechos plásticos el 10% acabará en el mar! Entonces quise reducir mi uso de contenedores de plástico de un solo uso. Cambié a shampoo y a jabón para cara y cuerpo en barra. Dejé de comprar suavizante para ropa y lo reemplacé por unas pelotas de lana que meto en la secadora y ayudan a suavizar y a secar. Hay cosas que todavía no puedo reemplazar como el fabuloso o detergente, cuyos recipientes vacíos reciclo pero me gustaría que se pudieran rellenar de alguna forma sin contaminar.




Estos son los pequeños cambios que he podido integrar a mi vida intentando ser más sustentable pero ¡todas las ideas y sugerencias bienvenidas! Por un mundo más limpio y en equilibrio, hasta la próxima.

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Ciudad de México - México

 

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